26 de julio de 2010

La patria imaginada.

Entre 1962 y 1972 esta imagen fue la portada de los libros de texto gratuito en México. Los niños aprendían viéndola que eran parte de una patria representada por una joven morena y buenona, que acompañada del águila y la serpiente les traía los frutos del trabajo y la educación. Por cierto, este cuadro se llama "Alegoría de la Patria" y fue pintado en 1962 por Jorge González Camarena. Al parecer, la modelo del cuadro se llamaba Victoria Dornelas, una mujer de Tlaxcala que tuvo un amorío con el pintor. No creo que ahora exista una imagen de la patria mexicana, o no por lo menos como existen Marianne, John Bull o el Tio Sam. Podríamos usar como imagen a Paulina Rubio cuando se retrató cubierta con la bandera nacional, pero no me parece que nos merezcamos esa pena, junto a las otras que ya sufrimos.
No creo que en este principio de siglo sea importante para los mexicanos una imagen de la patria, o por lo menos no recuerdo que estén usando esa imagen, por ejemplo en estos festejos del Bicentenario. Pero para nuestros antepasados que vivieron durante el siglo XIX, la imagen de la Patria era fundamental, puesto que personificaba todos los anhelos (y lamentos) por los que pasaron durante su vida.
Tan sólo hay que recordar las estrofas del himno nacional, para darnos cuenta de que es un canto a la patria, en la que le mencionan su pasado y le prometen un futuro esplendoroso. Sobre este tema es el artículo que escribió Rafael Barajas, "El Fisgón" para la serie La Construcción de México, 1810-2010, que está publicado en la revista Nexos de este mes.
Con el título La Patria dolorida. Imágenes de un periodo turbulento, 1821-1909, "El Fisgón" nos cuenta la historia de esa imagen de la patria, y cómo refleja cada uno de los momentos caóticos que vivió el país durante esa etapa.
Rafael Barajas es muy conocido por su trabajo como caricaturista, pero desde hace varios años se ha convertido en un investigador muy serio y respetado sobre la historia de la caricatura en México. Es alguien que ha vivido los problemas de hacer "monitos" sobre los políticos de este momento, y al mismo tiempo sabe cómo se las gastaban sus antepasados en el oficio.
Como nos cuenta "El Fisgón", la imagen de la patria (personificada como una joven morena, vestida de blanco y a veces con un penacho en la cabeza), nació entre los siglos XVI y XVIII, inspirada en los dibujos de diversos autores de la época, como Cesare Ripa. Con el paso del tiempo la imagen se fue "mexicanizando", y apareció por vez primera en un dibujo de 1808, en el que dos mujeres (la vieja y la nueva España) defienden a su rey Fernando VII.
Al triunfo de Iturbide, la imagen de la patria fue representada en periódicos, folletos, calendarios y hojas sueltas como una mujer victoriosa, la cual era rescatada de las cadenas de la opresión por su libertador y nuevo emperador. De este modo, la imagen de la patria enlazó su destino con el del país al que representaba, muchas veces mostrando los enormes problemas que vivía.
Durante las guerras civiles de 1824 a 1854, la patria aparece como una mujer contrariada, pobre y lastimera debido a las rencillas de sus hijos. En la guerra contra Estados Unidos además tiene las ropas rasgadas, señal, dice "El Fisgón" de que la habían violado.
Entre 1857 y 1867, la patria fue usada por los liberales para simbolizar su lucha contra los conservadores y los franceses. Al triunfo de Juárez, la imagen de la patria volvió a brillar augurando un futuro prometedor, pero pronto se convirtió en el trofeo de la lucha entre juaristas. Con Porfirio Díaz recuperó su esplendor, pero al terminar el Porfiriato volvió a ser representada como una mujer pobre de la que todos abusan.
Como bien señala "El Fisgón":
"La historia de la imagen de la Patria es muy parecida a la de tantas mujeres mexicanas; está llena de escenas de abusos, desgarramientos y tragedias y, por lo tanto, encierra mucho dolor. Es la historia de una mujer hermosa, noble, estoica, generosa, luchona y llena de virtudes (“Patria. Tú vales por el río/ de las virtudes de tu mujerío”, diría López Velarde). Llena de virtudes, pero constantemente maltratada y humillada por otras naciones, por los hombres de poder y desgarrada por sus hijos. Parace la historia de una mujer sufrida y abnegada… como la de tantas mujeres arquetípicas de la literatura y el cine mexicanos. Es la madre madreada".
"El Fisgón" ya no menciona las imágenes de la Patria posteriores a la Revolución Mexicana, pero con ver el cuadro de González Camarena de 1962, podemos darnos cuenta de su utilización política: era una imagen patriótica para un instante de nuestra historia en el que nos considerábamos una nación exitosa, moderna y democrática (entre comillas, claro está). Es la patria que el priísmo quizo construir en México, pero que a cada rato se daba de topes con la realidad hasta que ésta la destruyó.
También es una imagen en la que confluyen una idea del pasado y una esperanza del futuro. Necesitamos rescatar a la patria, una nueva imagen no nos caería mal; siempre y cuando no sea un mero discurso patriotero para el uso de los políticos del momento. Ese proyecto nacional que necesitamos bien podría simbolizarse en una mujer que, a pesar de los problemas, está dispuesta a salir adelante, en una sociedad democrática y moderna que nos merecemos, pero que sólo tendremos cuando luchemos por ella.



19 de julio de 2010

El proconsul sonriente.


Nunca hemos tenido una relación sencilla con Estados Unidos. Eso lo sabemos todos. Estar junto a la potencia más grande del planeta y compartir con ellos una frontera tan larga muchas veces nos ha causado grandes problemas, pero en otras ocasiones hemos podido favorecernos de esa situación.
No sé si alguien haya escrito una historia de los embajadores norteamericanos en México. Sería un libro muy interesante en el que abundarían los racistas, los alcohólicos, los actores fracasados metidos a diplomáticos, los manipuladores, los espías, los amantes de la botánica, los que se casaron con alguna mexicana multimillonaria y muchos casos más.
Sin embargo, también hubo embajadores que, sin perder su papel como enviados de un país tan poderoso que buscaba entablar relaciones que a ellos les fueran muy convenientes, tuvieron la capacidad de ver más allá de los prejuicios e intentaron que esas relaciones no sólo fueran positivas para Estados Unidos, sino también para México.
Uno de ellos fue Dwight M. Morrow, embajador norteamericano en México entre 1927 y 1930, una etapa conflictiva en la historia de nuestro país, como bien nos cuenta mi maestra María del Carmen Collado.
Dwight Morrow nació en 1873 en Virginia. Sus orígenes fueron muy humildes, por lo que tuvo que esforzarse bastante para alcanzar sus metas. A los 26 años obtuvo su título de abogado por la Universidad de Columbia y tiempo después trabajó para la firma bancaria J.P. Morgan.
Trabajar allí le permitió viajar a Cuba en 1921, donde comenzó a aprender sobre política latinoamericana. Morrow tenía ambiciones políticas, pero al mismo tiempo contaba con una visión más comprensiva de los problemas de la región. En una época donde a los países deudores se les amenazaba con acciones militares, Morrow proponía una actitud más abierta y diplomática, que permitiera cobrar la deuda (hasta donde fuera posible) y al mismo tiempo no alimentara resentimientos que tarde o temprano acarrearían problemas.
En 1927, el presidente Calvin Coolidge le ofreció la embajada en México. No era una labor sencilla. En ese momento Estados Unidos y nuestro país vivían un conflicto diplomático causado porque los norteamericanos reclamaban al gobierno mexicano el pago de aquellas propiedades de particulares estadounidenses, que fueron destruidas durante la Revolución.
Además, el gobierno mexicano se había declarado en moratoria debido a los problemas económicos, y hay que añadir las quejas de la industria petrolera, la cual no estaba nada contenta con las disposiciones que señalaba la Constitución de 1917.
Plutarco Elías Calles, presidente de México en esa época, veía con preocupación esos problemas, a los que se añadía la difícil situación que vivía el país. Los grupos políticos se disputaban el poder, la Iglesia Católica estaba en contra de aquellas medidas que la limitaban, y Álvaro Obregón había comenzado su carrera hacia la reelección.
La llegada de Morrow fue vista por Calles como una oportunidad para recomponer las relaciones entre los dos países. Morrow pertenecía a un "ala financiera", más dispuesta a dialogar y a encontrar soluciones convenientes para ambas partes, en lugar de la cerrazón que caracterizaba a los miembros del "ala petrolera" del gobierno norteamericano.
El Departamento de Estado cambió su política hacia México, apoyando al gobierno de Plutarco Elías Calles, quien a cambio mantuvo un estrecho contacto con Morrow. El problema de la deuda externa no pudo solucionarse (lo que es una paradoja, si pensamos que Morrow era un experto en finanzas), pero sí participó en otros grandes problemas mexicanos, como la Guerra Cristera y la presión que los católicos norteamericanos ejercían sobre su gobierno.
Morrow contribuyó a que su gobierno colaborara con Calles para que el Estado mexicano se fortaleciera, algo que convenía a los Estados Unidos, ya que así tendrían una frontera tranquila, además de que podrían asegurarse algún pago por los daños causados a las propiedades norteamericanas.
Además, Morrow y su esposa tuvieron un sincero interés por la cultura mexicana. Al término de su periodo como embajador, logró que el Metropolitan Museum of Art de Nueva York montara una exposición de arte mexicano, con la intención de que los norteamericanos conocieran mejor a su vecino del sur.
en 1930, el embajador Morrow regresó a Washington para comenzar una nueva carrera como senador. Murió a consecuencia de un derrame cerebral, un año más tarde.
Como señala María del Carmen Collado: "(Morrow) no logró resolver todos los asuntos que le confió la Casa Blanca cuando lo designó embajador, pero sí pudo modificar el tono de las relaciones entre los dos vecinos, acercándolos a un mayor entendimiento y cooperación por primera vez desde la Revolución Mexicana".
Morrow tuvo varios triunfos en México: colaboró a que el Estado mexicano se estabilizara y tuviera relaciones más fluidas con Estados Unidos, además de que pudo mediar entre el gobierno y la Iglesia. Sin embargo, no logró resolver el problema de la deuda externa ni el de las reclamaciones de las propiedades norteamericanas.
Obviamente, Morrow no tiene todo el mérito por las acciones que realizó en México. Calles y su gobierno aprovecharon la oportunidad que les llegó personificada en un embajador más comprensivo y abierto al diálogo, y la aprovecharon lo más que pudieron para resolver algunos de los problemas que tenía México en ese instante.
Como dije al principio, nunca hemos tenido una relación sencilla con Estados Unidos, y quizá jamás la tendremos. Son muchos los problemas y las diferencias. Pero Dwight Morrow es la prueba de que, aún en momentos de crisis, es posible encontrar soluciones diferentes a los problemas que nos acosan. Nos gusten o no, son nuestros vecinos y lo serán por mucho tiempo más. Deberíamos conocerlos mejor, como hizo Morrow con México cuando estuvo aquí. Eso podría ayudarnos mucho, y más en una época tan conflictiva como la que estamos viviendo.






15 de julio de 2010

¡México, potencia mundial!


Les tengo dos noticias: una buena y una mala.
La buena: México volverá a ser una potencia regional, tendrá una economía balanceada que lo colocará en octavo lugar mundial, el número de pobladores se estabilizará, tendrá un alto nivel de vida, una gran fuerza militar y el nacionalismo renacerá.
La mala: todo eso ocurrirá en 2082.
Si le hacemos caso al sitio Future Timeline, (recomendado por León Krauze), todo eso ocurrirá en nuestro país a finales del siglo XXI, y la cereza de ese pastelote de cumpleaños será la recuperación de los territorios que perdimos luego de la Guerra con Estados Unidos en 1847.
Pero, como dijo el descuartizador, vayamos por partes:
Según ésto, Future Timeline es una página que, fundamentada en diversos análisis prospectivos, es capaz de señalar cómo será el futuro de la humanidad desde 2010 y hasta por lo menos el año 2350.
El problema de esta página es que no te explican claramente cómo hicieron esos análisis, así que no me suena tan confiable, pero por hoy vamos a concederle el beneficio de la duda.
En el año 2082, según Future Timeline, estallará un conflicto político que podría convertirse en una guerra entre México y Estados Unidos. Varias razones lo provocarán:
Por el año 2030 la política hacia los inmigrantes cambiará en Estados Unidos, favoreciendo nuevamente la llegada de pobladores nacidos en otros países. Los mexicanos aprovecharán esa oportunidad más que cualquier otro grupo, ya que estarán muy cerca de su nación de origen (algo que hacen todos los días, a pesar de bodrios como la ley SB 1070).
El flujo mexicano hará que los estados del sur se llenen de mexicanos (¿más?), quienes también dejarán sus lugares de origen por el desorden ecológico que vivirán nuestros estados norteños. Este "análisis prospectivo" no dice nada sobre narcotráfico, crisis políticas o la posibilidad de que Nuevo León y otras regiones decidan separarse de México. Otro punto para dudar de las buenas noticias.
El desarrollo tecnológico posterior al año 2040 hará que Estados Unidos necesite cada vez menos a los trabajadores mexicanos, pero serán tantos y habrán "aculturado" a las regiones sureñas de tal forma que no podrán expulsarlos usando a la Border Patrol.
Sin embargo, los reclamos en la zona sureña de Estados Unidos no terminaran, por lo que la Guardia Nacional entrará en acción para pacificar esos Estados. Sin embargo, México no se quedará con los brazos cruzados (como lo hace ahora) y mandará tropas a la frontera para defender a sus conciudadanos. Además de que, los mexicanos que vivan en Estados Unidos comenzarán un movimiento para separar a esos territorios, ya que no se sentirán como miembros de la Unión Americana.
El conflicto terminará cuando los dirigentes de ambas naciones reconozcan que la situación sólo podrá solucionarse cuando Estados Unidos ceda los territorios de Texas, California, Nuevo México y Arizona (lo que provocará que la actual gobernadora, Jan Brewer, se retuerza en su tumba).
Suena bastante bien, ¿para qué negarlo?. Sin embargo, esta predicción tiene varios puntos muy flacos:
-Los hispanos serán la primera mayoría estadounidense a partir de 2030, y seguramente para ese entonces la economía norteamericana ya no será la primera del planeta, ¿pero eso garantiza que el resto del país no se sienta ofendido por la manera en que su gobierno nos entregará esos territorios, y comience una segunda Guerra de Secesión?
-Y por otra parte, ¿deveras esos mexicanos que vivan en Estados Unidos se sentirán unidos todavía a su patria de origen? ¿qué opinarán los hijos, nietos o bisnietos de los mexicanos que tuvieron que salir de aquí porque no encontraban las oportunidades que, a pesar de todo, sí les dio su nueva nación? ¿qué preferirán: la tierra que sus antepasados tuvieron que abandonar, o el país que, con mucho racismo, les dio una oportunidad de cambiar sus vidas?
-Un último punto, ¿qué provocará ese cambio tan positivo en México? ¿cómo es que se convertirá en una nación próspera, con un alto nivel de vida? ¿Será acaso que el PRI, PAN, PRD y otros habrán desaparecido para entonces? ¿Los ciudadanos mexicanos -comprometidos, cultos, responsables de su entorno político, económico y social- serán mayoría y tendrán el poder para decidir sobre lo que ocurra en su país?
No podemos saberlo. A pesar de la futurología, el mañana es desconocido. Pero siempre nos queda la esperanza y podemos soñar con que un día, los problemas que ahora vivimos sólo serán parte del pasado y los que vienen atrás gozarán de un México distinto al nuestro. Pero eso sólo ocurrirá si los mexicanos de ahora hacemos lo necesario para que los de mañana puedan disfrutarlo.


11 de julio de 2010

¿El Bicentenario en mi cocina? (II)



Hoy más de uno pensó que, a resultas del triunfo de España en el Campeonato Mundial de futbol, pues podríamos dejar de lado esas cosas de las Independencias Latinoamericanas, y en una de esas solicitarle a la corona española que nos vuelva a aceptar en su seno. Como más de dos creyeron que la opinión anterior era pura y llanamente una estupidez, mejor revisemos que nos dice hoy el servicio de noticias de Google sobre la palabra "Bicentenario".
LO PRIMERO QUE SUPIMOS es que los diputados Jorge Tarud y Tucapel Jiménez, del Partido por la Democracia (PPD) en Chile, se oponen a la aplicación del llamado Indulto Bicentenario, a todos aquellos que han sido condenados por violaciones a los derechos humanos.
El indulto Bicentenario fue propuesto por la iglesia Católica chilena, con la intención de que los reos mayores de 70 años, los enfermos terminales y las mujeres con hijos sean liberados de aquí a la celebración de la independencia de Chile.
Los miembros del PPD señalaron que no hay ninguna posibilidad de liberar a quienes torturaron a sus conciudadanos luego de la caída del gobierno de Salvador Allende y la dictadura de Augusto Pinochet. A lo más, dicen los diputados, estarían dispuestos a permitir que recibieran un trato especial aquellos que se encuentran muy enfermos, pero nada más.
Si bien la propuesta les parece "sumamente válida" consideran que, dada la situación que vive actualmente la iglesia católica en Chile, y la participación de varios de sus miembros en los crímenes cometidos durante la dictadura, parecería como si el clero chileno estuviera buscando alguna forma para librarse de sus responsabilidades penales e históricas al proponer ese indulto.
EN LEON, GUANAJUATO, por otra parte, los grupos de grafiteros de la ciudad han recibido latas de pintura por parte del Instituto Municipal de la Juventud para que realicen "los murales del Bicentenario".
El objetivo es encauzar la actividad del graffiti dentro de un marco de legalidad y respeto hacia la propiedad privada, pero también hacia los jóvenes, para que continuen desarrollando esa forma de expresión", dijo de forma muy barroca Pedro Francisco Rangel, director del Instituto.
Para esto, los grafiteros harán 40 murales, bajo el permiso de la autoridad, con dos líneas temáticas: la "identidad leonesa" y la conmemoración de "días universales".
Hasta el momento se han terminado ocho murales, y los particulares han dado su autorización para que sus bardas sean usadas en este proyecto.
LA ORQUESTA TÍPICA ANZOÁTEGUI, en Puerto La Cruz, Venezuela, comenzó una serie de recitales para celebrar el Bicentenario de la independencia de ese país. Con piezas criollas y bajo la conducción de Amílcar Merentes, la orquesta de 25 músicos interpretó alegres y sentidas melodías, como "Yo soy de aquí", "Criolla soy yo", "Pasajes llaneros", y se estrenó el vals "María Victoria".
El evento fue organizado por el gobierno revolucionario de Anzoátegui, y la sucursal en la región de la compañía petrolera venezolana Pdvsa.
ANGÉLICA ARAUJO LARA, nueva alcaldesa de Mérida, Yucatán, visitó el Zoológico del Bicentenario "Amaya", para enterarse del estado que guardan las instalaciones y los animales que allí viven.
Durante la pasada administración, el gobierno de la ciudad invirtió más de 57 millones de pesos en el zoológico. Sin embargo, la obra ha estado rodeada de polémicas y conflictos partidistas, además de que necesita otros 300 millones para funcionar al nivel que había prometido el gobierno anterior.
Araujo señaló que sería recomendable que los habitantes de la ciudad acudieran al viejo parque del Centenario a divertirse, en lugar de ir al zoológico de Amaya, el cual necesita mejorarse.
OTRO PARQUE INAUGURADO EN ESTAS FECHAS es el Sakura, en la ciudad de Providencia, en Chile. La Cámara Chileno-Japonesa de Comercio e Industria, y la Sociedad Japonesa de Beneficencia de Chile donaron 200 árboles de cerezo para crear este parque.
Cristian Labbé, alcalde de Providencia, dijo que el parque es un símbolo de la amistad chileno-japonesa, en este año Bicentenario.
Y EN BOGOTÁ QUIEREN HACER otro Parque Bicentenario, el cual realizará el arquitecto Giancarlo Mazzanti. El parque costará 30 mil millones de pesos colombianos (más de 202 mil millones de pesos mexicanos, o sea casi 16 millones de dólares).
La idea es que el parque sea un espacio de contemplación y recreación pasiva, en donde la vegetación tendrá el papel principal. Además, Bogotá tendrá algo más que bustos y monumentos para recordar su pasado e imaginarse el futuro.
DICEN EN ANDALUCIA, ESPAÑA, que sus ciudadanos valoran mucho las fiestas del Bicentenario, pero las de las cortes generales y extraordinarias de España, que se celebraron el 24 de septiembre de 1810, a unos días de que el cura Hidalgo saliera de Dolores a incendiar a la Nueva España, y mientras la Vieja España sufría la invasión francesa.
El 40% de los andaluces considera "muy buenas" las celebraciones y el 30.5% piensa que son regulares. Por cierto que la mayoría se enteraron de los festejos vía la prensa, lo que es de señalar en este mundo en el que la información en línea cobra cada vez más importancia.
Si alguien creía que sólo en México habrá concursos de música, repostería, danza y muchísimas cosas más aprovechándose del Bicentenario, podemos ver que en todas partes se cuecen habas.

5 de julio de 2010

Otra forma de contar la Historia




La historia no sólo la narran los historiadores o los periodistas. Muchos autores -anónimos o conocidos- se dedicaron durante el siglo XIX a escribir pequeños poemas o canciones en donde contaban los problemas que México vivía en ese momento. Gracias a diversos autores, Gabriel Zaid entre otros, conservamos esas pequeñas muestras de cómo era México en ese momento. Espero que lo disfruten.


CANCIÓN DE CARLOS IV
Rey de España en 1808, que fue despojado de su reino por Napoleón. Corrió el rumor de que junto con la familia real vendría a refugiarse a México, luego de que los franceses invadieron su territorio. La abdicación de Carlos IV fue uno de los impulsores de las guerras de independencia en Latinoamérica.

Ya con cabeza de bronce
lo tenemos en la plaza.
Venga y le tendremos
con
cabeza de calabaza
Dicen que de gobernante
no tiene más que el bastón,
más, le falta de hombre un poco,
ya lo asusta Napoleón.
Si viene es un disparate,
Quédese en su madriguera,
no queremos ya mandones,
vestidos de hojas de higuera.
Si hubiera revolución
en la tierra de Colón,
fuera una desproporción
la venida del panzón.

CANCIÓN DE MORELOS (1812)
El sucesor de Hidalgo en la Guerra de Independencia, y el mejor militar que tuvo ese movimiento. Burló a las tropas españolas en el Sitio de Cuautla y fue autor de Los Sentimientos de la Nación, uno de los proyectos políticos más importantes de este país. Fue fusilado en 1815.

Rema, nenita y rema,
y rema y vamos remando,
que la dicha que tú tienes,
a mí se me está acabando.
Por un cabo doy dos reales,
por un sargento un tostón,
por el general Morelos
doy todo mi corazón.

CANCIÓN DE ITURBIDE
Agustín de iturbide se convirtió en Emperador de México en 1822. Su imperio duró apenas diez meses hasta que fue derrocado por un grupo de militares que lo habían ayudado a terminar la Guerra de Independencia.

Soy soldado de Iturbide
visto las tres garantías

hago las guardias descalzo
y ayuno todos los días.

LA PASADITA
Las tropas norteamericanas entraron a la Ciudad de México en 1847. Al llegar al Zócalo fueron recibidos por una turba que los apedreó. Eso provocó un enfrentamiento con muchos muertos. Sin embargo, al paso de los días los habitantes de la Ciudad se acostumbraron a la presencia de los marines. Algunas mujeres se acercaban a ellos con la intención de ligárselos y los frecuentaban en los lugares de moda, como "La Bella Unión", un hotel y cafetería muy famoso en ese tiempo. Otras servían de señuelo para atrapar a soldados norteamericanos, cuyos cadáveres aparecían días más tarde tirados en las calles de la ciudad.

¡Ay!, amigos míos, les voy a contar lo
que me ha pasado en esta ciudad:

llegaron los yanquis, me arriesgué a apedrear

y a la pasadita: tan-darín- darán.

Ya las Margaritas, hablan en inglés,
les dicen ¿Me quieres? y responden: yes.
Mí sabe de monis, mocho güeno está,

Y a la pasadita: tan-darín-darán.


Sólo las mujeres tienen corazón
para hacer alianza con esa nación;
ellas dicen: vamos, pero no es verdad,
y a la pasadita
: tan-darín-darán.

Ya los gringos comen queso y requesón
y yerbas de burro en toda ocasión;
son unos borricos, bailan el cancán,
y a la pasadita: tan-darín-darán.

Todas esas niñas de "La Bella Unión"
bailan muy alegres danza y rigodón;
parecen señoras de gran calidad,
y a la pasadita: tan-darín-darán.

Sólo de los hombres, no hay que desconfiar,
pues lo que ellos hacen no lo hacen por mal;
suelen, como el gato, también halagar,
y a la pasadita: tan-darín-darán.

Los yanquis malvados, no cesan de hablar:
con esta nación habrán de acabar;
yo les digo: ¡Nones! ¡Jamás llegarán!
y a la pasadita
: tan-darín-darán.

LOS CANGREJOS
Escrita por Guillermo Prieto, uno de los intelectuales más importantes del siglo XIX. En esta canción él denuncia los males que asolaban (?) a México durante esa época, como la influencia de la Iglesia Católica, el contrabando de mercancías y el reclutamiento por la fuerza -"la cuerda"- que aplicaba el Ejército en los poblados.

Casacas y sotanas
dominan dondequiera

los sabios de montera

felices nos harán.
Cangrejos al compás,

marchemos para atrás

¡Zis, zis y zas!

Marchemos para atrás.


¡Maldita federata!

¡Qué oprobios nos recuerda!

Hoy los pueblos en cuerda
se miran desfilar.

Cangrejos al compás,
marchemos para atrás
¡Zis, zis y zas!
Marchemos para atrás.

Si indómito el comanche
nuestra frontera asola,
la escuadra de Loyola
en México dirá:
Cangrejos al compás,
marchemos para atrás
¡Zis, zis y zas!
Marchemos para atrás.

Horrible el contrabando,
cual plaga lo denuncio;
pero entretanto el Nuncio
repite sin cesar:
Cangrejos al compás,
marchemos para atrás
¡Zis, zis y zas!
Marchemos para atrás.

En ocio el artesano
se oculta por la leva,
ya ni al mercado lleva
el indio su huacal.
Cangrejos al compás,
marchemos para atrás

¡Zis, zis y zas!

Marchemos para atrás.


ADIÓS MAMÁ CARLOTA
Escrita por Vicente Riva Palacio, durante los últimos momentos del Segundo Imperio Mexicano (1864-1867). La Emperatríz Carlota Amalia regresó a Europa buscando apoyo para su marido Maximiliano, pero en su lugar encontró la locura y después la muerte.

Alegre el marinero con voz pausada canta;
y el ancla ya levanta con extraño fulgor,

La nave va en los mares, botando cual pelota,

adiós, mamá Carlota, adiós, mi tierno amor.


De la remota playa se mira con tristeza,
la estupida nobleza del mocho y del traidor,

en lo hondo de su pecho presiente su derrota,

adiós, mamá Carlota, adiós, mi tierno amor.


Acábanse en palacio tertulias, juegos, bailes,

agítanse los frailes en fuerza de dolor,

la chusma de las cruces gritando se alborota,

adiós, mamá Carlota, adiós, mi tierno amor.


Murmuran tiernamente los tristes chambelanes,
lloran los capellanes y las damas de honor,

el triste Chucho Hermosa canta con lira rota,

Adiós, mamá Carlota, adiós, mi tierno amor.

En tanto los chinacos que ya cantan victoria,
guardando en su memoria ni miedo ni rencor,

gritan mientras el viento la embarcación azota,
adiós, mamá Carlota, adiós, mi tierno amor.