30 de enero de 2009

¿Y tú qué harías con el Bicentenario? (II)

Hace unos días escribí un post preguntando a mis lectores qué harían si ellos fueran los encargados de los festejos por el 2010.

Primero que nada, agradezco a todos los que me respondieron. Siempre es agradable saber que del otro lado de la pantalla hay alguien que lee lo que escribo y que le gusta opinar sobre mis escritos.

Recibí muy diversas respuestas, lo que muestra que ante el Bicentenario tenemos distintas posturas.

Sin embargo, yo creo que lo importante es participar en aquellos asuntos que influyen en nuestras vidas, y el Bicentenario es uno de ellos. Podemos creer que será simplemente una fiesta del gobierno para ensalzarse, y que simplemente pasará, de la misma manera que llegan y se van las Olimpiadas, la Copa del Mundo o el Superbowl.

Sí, es muy probable que a la mayoría simplemente no le interese el Bicentenario; hay tantos problemas y al parecer no tenemos una verdadera razón para celebrarlo.

Pero, aunque no nos guste, en 2010 se festejan dos fechas muy importantes en nuestra historia; de esas que nos determinan, que nos dan identidad en este mundo y que han marcado el presente en el que nos encontramos.

Por eso creo que la historia debe ser de la gente. No de los gobiernos que sólo se adornan con ella, o de los grupos que aspiran al poder y la utilizan para crear su propia y conveniente imagen del pasado.

La historia es de todos. Y también vale la pena apropiarnos del Bicentenario.

Lo siguiente son algunas de las respuestas que recibí. No pongo el nombre de quienes me escribieron para guardar su anonimato y respeto la forma en que los escribieron:


wow que buena pregunta!! pero yo haría para empezar un recuento de todas las cosas buenas y las que nos han llevado a lugares horribles, por citar unas, la venta de nuestro territorio que aunque muchos piensan que fue Santa Anna que en parte si, deberían aclarar que Juarez fue solo un oportunista y que el tuvo demasiada culpa, claro sin menospreciar las acciones buenas que tuvo bueno y muchas cosas mas acerca del tema, que a pesar que muhcos piensan lo contrario Salinas ha sido uno de nuestros mejores presidentes, su error creo fue robar a la luz de muchos, que cuando vieron que no saldrian con tanto ($$) abrieron la boca, que Fox su mayor erros fue haber confiado en gente tan PENDEJA(perdon por lo de gente) bueno mil cosas mas seria una lista interminable, y creo mas que nada de como son un PAIS TAN GRANDE Y RICO que tantos han robado y aun tenemos para seguir manteniendo a imbeciles que creen dirigirnos y de como nosotros como Mexicanos no nos damos cuenta de lo hermoso que es nuestro pais, al contrario siempre hacemos algo para que nuestro pais valla para abajo, de como no sabemos valorar nuestros recuersos naturales y se nos hacen un estorbo, y ver como en paises como Francia e Italia en lugar de entubar sus rios dejaron que fluyeran, que trataron de no romper su ecosistema sin dejar de crecer como nacion y bueno tantas cosas que como Mexicanos no nos damos cuenta, y acerca de el "ANIVERSARIO" pues... haria un buen concurso de arquitectos como esta planeado, pero con arquitectos mexicanos, donde se les de la oportunidad a nuevos valores a jovenes que tienen exitosas ideas, pero por desgracia como siempre sera un ganador desigando aunque sea un monumento tan "x" como algunos que tenemos....

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PARA CONMEMORAR EL BICENTENARIO D EL AINDEPENDENCIA Y EL CENTENARIO D ELA REVOLUCION, HARIA CONSTRUIR EN CADA CIUDAD IMPORTANTE DEL PAIS UN MONUMENTO CONMEMORATIVO, COMO HACE CIEN ANIOS LO HIZO PORFIRIO DIAZ, REMOZARIA LOS CENTROS HISTORICOS DE LAS CIUDADES COLONIALES Y DE LAS MODERNAS TAMBIEN. REGALARIA A MEXICO EL REGRESO DEL TREN DE PASAJEROS, A LA CIUDAD DE MEXICO UN NUEVO AEROPUERTO, A GUADALAJARA Y MONTERREY TRES LINEAS MAS DEL METRO, A PUEBLA, TIJUANA, LEON, TORREON Y JUAREZ LES REGALARIA LAS PRIMERAS DOS LINEAS DEL METRO A CADA UNA DE ELLAS. EN EL ASPECTO HISTORICO BUSCARIA DAR LA JUSTA DIMENSION A TRES TEMAS HISTORICOS MUY ESCABROSOS: LA PRESIDENCIA DE PORFIRIO DIAZ, AQUEL QUE AMO TANTO A MEXICO QUE CREYO QUE SOLO EL PODIA GOBERNARLO Y AL FINA LE HIZO DANIO; LA PERDIDA DE MAS DE LA MITAD DEL TERRITORIO NACIONAL, TERRITORIO AL QUE LA MAYORIA DE LA POBLACION, CONCENTRADA EN EL CENTRO DEL PAIS, NO SENTIAN EN REALIDAD COMO PARTE DE MEXICO, SINO COMO UNA TIERRA LEJANA Y SALVAJEMENTE DESERTICA QUE SOLO ERA NIDO DE BARBAROS; ACLARARIA EL CONCEPTO DE "REVOLUCION" COMO LA LUCHA LIBERADORA DE LAS CLASES SOCIALES, SIENDO QUE EN REALIDAD FUE UNA LUCHA FACTICA LA MAYORIA DEL TIEMPO, LA REVOLUCION PARA DERROCAR A PORFIRIO DIAZ SOLO DURO DEL 20 DE NOVIEMBRE DE 1910 A MAYO DE 1911, EL RESTO FUERON LUCHAS INTESTINAS ENTRE LOS PROPIOS REVOLUCIONARIOS...

ESTOS SERIAN LOS REGALOS QUE DARIA A MEXICO EN SU BICENTENARIO

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les contaria a todos la historia real... o por lo menos la más veridica a traves de una buena campaña.

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Una verdadera revolución: en la ciencia, en las artes, en la educación, en el trabajo, en la industria, en el deporte, en los poderes de la unión, etc. que marcara el surgimiento de una nueva nación, verdaderamente libre, democrática, igualitaria, sin privilegios para unos cuantos y, sobre todo, sin impunidad, con un efectivo estado de derecho; no con un edificio ni con un circuito vial o turístico. Claro que para eso tuvimos que haber empezado a prepararnos mucho tiempo antes... pero nunca es tarde.

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¡Me volvería a levantar en armas!

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algo muy parcido a lo q hizo don porfi, enbellecer la cuidad y xq no? realizar una expo como aquella, con paises invitados, y a los asaltantes y narcos los mandamos con el pozolero, al fin le dieron muy poco tiempo, no?

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Haría una super producción cinematografica! Bueno, tal vez más de una para abarcar ambos periodos. Con un muy buen guión para que ¡Todos! se acercaran a la historia, pero a la historia de carne y hueso, no de bronce.

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Creo que el ejercicio que planteas podría resultar más interesante si hubiera alguna posibilidad de que leyeran estas sugerencias los verdaderos organizadores (y más si algunas las pudieran llevar a cabo); si no, es sólo bordar en el vacío. Ahora bien, sabemos que aunque aparentemente los organizadores de este "magno evento" han convocado a algunos concursos remunerados (o convocarán más adelante) sus recursos económicos seguramente serán limitadísimos, sobre todo ahora (la crisis le está pegando a todo y con todo). Por eso, yo acotaría un poco tu interesante pregunta y diría: "si los recursos económicos son limitadísimos, ¿qué harías?". Eso lo propongo porque creo que lo que se genere en este foro bien podría hacérsele llegar a José Manuel Villalpando, del INHERM, que como tú sabes coordinará los festejos.
Para empezar, yo propondría hacer una especie de WIKIPEDIA, pero sólo con contenidos de la Independencia y la Revolución, y, a partir de aquí, comenzar a generar publicaciones (especialmente electrónicas, porque los costos son muchísimo más bajo que la impresas). Si la Wikipedia original, según han manifestado en su sitio, sólo tiene trabajando de planta a 11 personas ¿cuantas te gusta que podría tener la propuesta del la wikiIndependencia y WikiRevolución?). A este proyecto además le pondría como condición para apoyarla (como autoridad) inicialmente, el "autofinanciamiento" (es posible hacerlo, pero quizá podríamos discutirlo más adelante), en caso de que a Villalpando pudiera interesarle la idea.

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Para comenzar, regresaría a Oaxaca los restos de Porfirio Díaz.
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No se, quizá lo mas adecuado para las celebraciones del bicentenario, mas allá de construcciones costosas que a final de cuentas no tienen ninguna utilidad práctica, mejor sería una campaña de información al publico en general, y no sólo para aquellos que estamos ligeramente entendidos en el asunto. Se han hecho cosas interesantes en este sentido, canal once, 22 y las cápsulas de Villalpando en la hora nacional, pero siendo honestos estos programas no tienen el raiting que el programa mas chafa de Televisa o TV azteca alcanza en su peor día. Lo ideal sería una campaña de difusión histórica aprovechando los recursos que tienen ambas televisoras. Una miniserie quizá, o cápsulas informativas (de CALIDAD) entre programa y programa, elaborados por especialistas en el tema, historiadores será? jejejeje....Que la gente tenga claro que no es celebrar por celebrar, que comprenda qué es lo que se celebra y de ser posible sobre la marcha eliminar esa terrible idea de que lo que se celebra es el fin de una etapa oscura de esclavitud y abusos ...A falta de un mejor proyecto, recursos y patrocinadores, lo que se me ocurre es que los pertenecientes al clan de Clío desde nuestra trinchera, y que no solo con motivo del bicenteneraio sino como un ejercicio diario, hagamos lo propio por la creación de esta conciencia histórica que tanta falta le hace a nuestro país.



¿Cuándo nos daremos cuenta de que México es sólo nuestro?

Denise Dresser es una de las politólogas más reconocidas de México. Yo particularmente le agradezco sus ganas de poner todo lo que sabe a disposición de la gente que no está formada en los vericuetos de la Ciencia Política o de la Sociología; en su libro México: lo que todo ciudadano quisiera (no) saber de su patria, su programa de televisión (ya cancelado) El país de uno, y su columna en el diario Reforma, Dresser se esfuerza por aplicar todo su conocimiento y transmitirlo de una manera sencilla y muchas veces valiente. Denise Dresser no se ha detenido para denunciar a quienes considera culpables de los males de México. Y ha pagado un precio por ello.
Afuera de los libros, programas y columnas que acabo de mencionar, y de su participación en el noticiario que conduce Carmen Aristegui en MVS Noticias 102.5 (Por si no te has enterado, ¡ya regresó!, lunes a viernes de 6 a 10 am), Dresser está casi vetada de los medios de comunicación. No la verás ni en Televisa ni en TV Azteca, y ello se debe a que Dresser ha señalado muchas veces que ellos tienen gran parte de la responsabilidad de la enorme crisis económica, política, y sobre todo moral que vive nuestra nación.
Prueba de ello es lo que ocurrió el jueves pasado. El Senado de la República está haciendo un foro llamado México ante la crisis: ¿qué hacer para crecer?, en el cual han invitado a expresidentes, gobernadores, representantes de la Banca y la Iniciativa Privada, con la supuesta intención de establecer un pacto que nos salve a todos de esta espantosa crisis económica que amenaza con tragarnos.
Pues bien, aquellos que hayan visto los noticiaros estelares de Televisa y TV Azteca pudieron enterarse de la sesión donde participó la Dra. Dresser; y quizá la hayan visto sentada al lado de diversos personajes, pero en ningún momento transmitieron alguna parte de su discurso.
¿Por qué ocurrió esto? puede haber varias razones, pero creo que una de ellas es que Dresser dijo cosas bastante incómodas para las cadenas televisivas (y para muchos más), pero profundamente certeras, y necesarias para todos los que vivimos en México. (Si te interesa leer su discurso, puedes hacerlo aquí).
Dresser aseguró que la crisis va más allá de los problemas que nos dejó George Bush: el nuestro es un caso mucho más grave, porque involucra a un "Capitalismo de Cuates", en donde la iniciativa privada pasó de ser la aliada del Estado Mexicano (durante los gobiernos priístas) a convertirse en su dueña.
Al debilitarse el Estado durante los años 90 del siglo pasado (luego de sufrir diversos golpes, como la pérdida de legitimidad en 1968, las crisis económicas de 1976, 1982, 1987 y 1994; además de la fractura al interior del PRI en 1987 y el desastre que fue la elección de Carlos Salinas, a lo que podemos sumar el levantamiento Zapatista y los asesinatos de Colosio y Ruiz Massieu), otros poderes aprovecharon la situación para alejarse de la imposición gubernamental.
La Iglesia empezó a participar cada vez más en la vida pública mexicana; los medios de comunicación ya no podían depender del dinero que les diera el Estado y tuvieron que enfocarse en la sociedad; el crimen organizado ya no tuvo encima al Gobierno que los controlaba con dos herramientas: la violencia y el dinero; y la iniciativa privada vio su momento dorado para sacudirse el yugo estatal.
A finales del sexenio de Lázaro Cárdenas, se estableció un pacto tácito entre la iniciativa privada y el Estado Mexicano: ella se comprometía a apoyarlo en cualquier circunstancia, a cambio de contar con toda clase de ayudas para desarrollarse en el país. Y la ayuda más importante fue la de asegurarle que no tendría competencia y sería dueña absoluta del mercado mexicano.
En los años del Desarrollo Estabilizador, con una economía mixta y un Estado proteccionista, la iniciativa privada pudo florecer, puesto que no tenía que enfrentarse con ningún competidor (ya que las puertas mexicanas estaban cerradas al comercio internacional), y además contaba con las ayudas económicas que necesitara para afianzarse como un gran poder nacional; pero siempre a cambio de respaldar absolutamente las decisiones gubernamentales.
El pacto funcionó de maravilla hasta los años 70, cuando la violencia provocada por la furia del Estado se desbordó y Eugenio Garza Sada, uno de los pilares de la iniciativa privada mexicana, fue asesinado por un comando guerrillero. Luego de eso llegaron las crisis económicas de 1976 y 1982, y la apertura comercial de México, al entrar al GATT y posteriormente a la OMC.
Cuando el PRI perdió la mayoría en el Legisltivo en 1997, y la presidencia en el 2000, el equilibrio de poderes también se rompió. El "Capitalismo de cuates" siguió funcionando, pero ahora los empresarios eran la pieza fuerte en ese juego. Fueron los años en que Carlos Slim empezó a comprar empresas para convertirse en el hombre más rico del mundo, mientras que Ricardo Salinas Pliego compraba la televisión estatal para usarla a su antojo, y Lorenzo Servitje presionaba a sus socios comerciales para que retiraran toda la publicidad a CNI Canal 40, luego de que éste se atrevió (por vez primera en la historia) a denunciar a Marcial Maciel, líder de los Legionarios de Cristo, por pederasta.
El resto de la historia la sufrimos todos los días: pagamos la telefonía fija y celular más cara del mundo, tenemos sólo dos grandes cadenas televisivas (y las pequeñas tienen que plegarse a lo que las grandes decidan), pagamos los intereses bancarios más altos del planeta, tenemos que sufrir los monopolios a pequeña y gran escala (como los taxistas del Aeropuerto de la Ciudad de México) y no le podemos comprar gasolina más que a la única empresa autorizada en México para venderla:PEMEX.
El "Capitalismo de Cuates" es un gran enemigo de la Libre Empresa: no permite la competencia ni le interesan sus consumidores; todo lo que quiere es adueñarse de un mercado y controlarlo de manera absoluta. Si a lo anterior le sumamos que la antigua relación de alianza con el Estado se ha convertido en sumisión por parte de ésta, podemos entender muchos de los problemas que ahora vivimos.
El "Capitalismo de Cuates" favorece la concentración de la riqueza, lo que perpetúa el subdesarrollo mexicano y hace que millones de personas en este país no tengan un futuro.
Madame Calderón de la Barca (a quien, debo decirlo, Dresser cita mal en su discurso, pues vivió en México en el siglo XIX y no en el XVII, como la Dra. mencionó) y Alexander von Humboldt se maravillaron de muchas de las cosas que vieron en México, pero si algo llamó su atención fue la enorme riqueza del país y la gran pobreza que vivía a su alrededor. Este desequilibrio ha perdurado hasta el día de hoy y sólo desaparecerá cuando los ciudadanos mexicanos estén dispuestos a terminar con él. Esfuerzos como los que hace Denise Dresser pueden llevarnos a lograr esa meta, pero eso nunca ocurrirá a menos que de una vez por todas entendamos que nosotros, no los partidos políticos ni las oligarquías nacionales, nosotros somos los dueños de este país.

29 de enero de 2009

Pensar la memoria de América Latina

La Historia nos rodea, aunque muchos creen que lo más conveniente es olvidarla. "Son cosas del pasado", "no vale la pena recordar eso", "¿para qué te metes a esculcar un montón de basura?". También están los que creen que no hay más pasado que el que ellos construyeron, y todo aquello que quede fuera de su discurso histórico debe eliminarse.

Afortunadamente, también existen los otros; aquellos que no se conforman con una imagen impuesta de la historia y dedican sus vidas a investigar el cambio en el tiempo para brindarle a su sociedad mejores herramientas para construir un presente distinto.

Gregorio Selser era uno de ellos. Periodista e intelectual argentino que hizo una importante carrera en México y que dejó un enorme acervo a disposición de los investigadores y del público que quiere saber más sobre América Latina.

Con base en lo anterior, el Archivo Gregorio y Marta Selser, de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México organiza el seminario "Memoria y desmemoria de América Latina". el cual tiene por objetivo reflexionar sobre cómo se usa y abusa del pasado latinoamericano.

Las sesiones del seminario se llevarán a cabo cada martes, del17 de febrero al 31 de marzo a las 18:30 horas en el lobby del auditorio del plantel Del Valle de la UACM, (San Lorenzo 290, Col. Del Valle, Delegación Benito Juárez), con el siguiente programa:

17 de febrero: "La memoria del filosofar nuestroamericano"

Dr. Horacio Cerutti Guldberg (UNAM)

24 de febrero: "Transiciones a la democracia; una des-memoria en

construcción"

Lic. Tania Rodríguez Mora (UACM)

3 de marzo: "Leer historia, ¿Para qué?"

Dr. Andrés Kozel Trusz (UNAM-COLMEX)

10 de marzo: "Periodismo y memoria histórica"

Mtra. Irene Selser Ventura (MILENIO)

17 de marzo: "El olvido, una de las formas de la memoria..."

Mtra. Norma López Suárez (UACM)

24 de marzo: "Archivos y memorias en la construcción de la historia

reciente"

Dra. Pilar Calveiro Garrido (UACM)

31 de marzo: "La experiencia populista: usos y abusos de un concepto"

Dr. Pablo Yankelevich Rosembaum (ENAH)

Mayores informes en el teléfono 54886661 ext. 5051, 5502 y 5519

o al correo elizabethpadilla97@gmail.com

27 de enero de 2009

¿Y tú qué harías con el Bicentenario?

Conmemorar el nacimiento de una Nación es hacer vigente su pasado, es mantener viva la memoria, es tener presentes los valores sobre los cuales esa Nación se edificó: libertad, igualdad y justicia. Felipe Calderón.

¿A quién le importa el Bicentenario, si ya la gente no come a diario? El Weso

El Gobierno de la República, junto con el Gobierno del Distrito Federal anunció ayer en la noche que va a lanzar un concurso para construir un Arco monumental que conmemore el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana.

El Arco estará ubicado sobre el Paseo de la Reforma, la avenida que narra la historia de México según Carlos Martínez Assad, entre la Torre Mayor y el Edificio de la Secretaría de Salud.

Todos los arquitectos mexicanos están convocados para presentar sus proyectos, y el Arco será inaugurado el 16 de septiembre de 2010.

Yo sigo creyendo que para 2010 necesitamos urgentemente analizar nuestra historia para detectar las grandes taras que todavía nos impiden ser una patria justa y generosa. Ya sé que lo anterior es un lema panista, pero no pueden negarme que México sería mejor si fuera justo y generoso para y por sus habitantes...¡sin guanajuatizarnos, por supuesto!

También creo que calentar los hornos para elaborar una historia broncínea no va a servir para nada y sólo conseguirá que la sociedad le huya al Bicentenario.

Sin embargo, bien puedo estar equivocado (¡lo hago a cada rato!), y México necesita otra cosa para 2010, muy distinta a lo que yo pueda creer.

Por eso, te lanzo la siguiente pregunta:

Imagina que eres el (o la) presidente de la Comisión Organizadora de los Festejos por el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana, y tienes total libertad (total; política y económica) para llevar a cabo los proyectos que quieras. ¿Tú qué harías para conmemorar los Festejos de 2010?

¡Espero tus respuestas para que las comentemos!



Pseudohistoria IV: "¡Pero si nunca mataron a los judios!"

El Nazismo y la Segunda Guerra Mundial fueron la culminación de una postura cultural hacia los judíos: el antisemitismo. Durante siglos a los judíos se les acusó de haber asesinado a Jesucristo para quitarles sus pertenencias y acosarlos por toda Europa. Los guetos y pogromos caracterizaron a la historia judáica por mucho tiempo, pero fue con la llegada de Adolfo Hitler al poder cuando su exterminio se convirtió por primera vez en una política de Estado.
En Mi Lucha, Hitler estableció que los judíos eran una amenaza para el Reich alemán, ya que con sus costumbres contaminaban a la raza aria. No importaba que muchos judíos hubieran peleado a su lado durante la Primera Guerra Mundial (cuando Hitler, austriaco, se convirtió en un voluntario en el Ejército Alemán y alcanzó el rango de cabo); y mucho menos que con su talento y trabajo hubieran contribuido al progreso de Alemania y de otras naciones. Mendelssohn y Freud (por mencionar sólo dos ejemplos) no eran dos personas muy talentosas; eran simples judíos que debían erradicarse.
6 millones de personas fue la cuota de la política de Estado hacia los judíos. Las incontables investigaciones que se han realizado desde 1946 demuestran que Hitler quería exterminar a los judíos, para "purificar" a la sociedad alemana.
Sin embargo, desde el final de la Segunda Guerra Mundial surgieron voces negando todo lo ocurrido en lugares como Auschwitz y Bergen-Belsen: son los "negacionistas", cuyo discurso sigue nutriendo a los grupos de extrema derecha en Europa y el resto del mundo.
Los negacionistas sostienen que el Nazismo no tuvo una política clara de exterminio ante los judíos; que no murieron más de 300 mil judíos en los campos de concentración, y ello se debió a razones que no tuvieron nada que ver con el deseo de exterminarlos (como el hambre y las enfermedades); y que las cámaras de gas eran simples regaderas.
Para el negacionismo, el "fraude del Holocausto" fue creado por los Estados Aliados y la Agencia Judía, con la intención de justificar la creación del Estado de Israel. Cualquier tipo de material que prueba la existencia del Holocausto (desde las fotos tomadas en Auschwitz, hasta el Diario de Ana Frank) son un artilugio creado por los judíos para mantener su dominio político y económico
Durante mucho tiempo, los negacionistas fueron simplemente ignorados por la comunidad judía y por los grupos académicos. Sin embargo, con el paso del tiempo muchos de esos negacionistas pasaron por las universidades y aprendieron a usar a su conveniencia todo el arsenal teórico y metodológico con el que cuenta la historia. Sus argumentos se sofisticaron, lo que hizo que produjeran un mensaje mucho más convincente. David Irving, David Hogan, Harry Elmer Barnes (y en México, Salvador Borrego) Han contribuido a esparcir el negacionismo en el mundo con sus libros y conferencias.
La Organización de las Naciones Unidas decidió que hoy 27 de enero es el Día del Holocausto, para conmemorar a todas las víctimas de la barbarie nazi. Al mismo tiempo, el Papa Benedicto XVI rehabilitó al obispo inglés Richard Williamson, quien hace tiempo negó el Holocausto.
Benedicto XVI retiró la excomunión que pesaba sobre Williamson y otros obispos que fueron consagrados por Marcel Lefebvre, un arzobispo disidente francés que se oponía a los cambios en la Iglesia que instauró el Concilio Vaticano II. Según la Santa Sede, la rehabilitación de Williamson no tiene nada que ver con sus ideas antisemitas, pero para la comunidad judía internacional no es posible que un Papa alemán (quien en su juventud fue miembro de las Juventudes Hitlerianas) no conociera las opiniones de Williamson, ni tenga la sensibilidad para entender la polémica que esa decisión ha creado.
Organizaciones como el Centro Simon Wiesenthal se han encargado durante muchos años de informar al mundo sobre el Holocausto. La historia nos rodea y nunca nos abandona. En este Día del Holocausto hay que recordar a los que murieron por sus creencias, para que el día de mañana ese horror no vuelva a repetirse.



26 de enero de 2009

Recuerda recuerda, el 12 de julio...



La frase de la película V for Vendetta, Remember remember, the fifth of november me sirve para comentar algo que hoy dijo el Semanario de la Arquidiócesis de México, Desde la Fe:

"La presencia del Presidente de la República sacó a relucir la furia desmesurada de los 'talibanes del laicismo', aquellos primitivos defensores no del Estado laico, sino de un Estado arcaico. A estos miopes y rabiosos críticos no les es posible aceptar las reglas de la democracia que fatigosamente el pueblo de México ha venido construyendo".

Desde la Fe se refiere a la participación de Felipe Calderón en la inauguración del Encuentro Mundial de las Familias, el cual se llevó a cabo en México del 14 al 18 de enero.

En ese evento, se dijeron cosas que, si no fueran tan serias, podríamos tomarlas a chanza: entre otras, se aseguró que la sociedad mexicana vive en crisis porque la familia se ha fracturado (lo que sí merece pensarse); que la única familia verdadera es la que forman un hombre y una mujer con sus hijos (lo que deja fuera a las madres y padres solteros, parejas homosexuales y a las personas que sin tener ningún vínculo sanguíneo han decidido legalizar su relación para poder heredarse mutuamente); que los homosexuales y las mujeres deben permanecer en sus casas, para no contaminar más a la doliente sociedad mexicana (o sea que aquellos que participan cada año en la marcha gay, y quienes acudimos a apoyarlos estamos en pecado mortal; además de que las mujeres estarían mejor en sus casas cuidando a todos los hijos que Dios les dé, en lugar de usurpar lugares que pertenecen a los hombres por derecho, como son las empresas públicas y privadas, las universidades y demás centros educativos, la política y ¡Me horroriza sólo pensarlo! La misma Iglesia).

Pero además, como dice Desde la Fe, todos aquellos que no estamos de acuerdo con que la Iglesia Católica pretenda gobernar nuestras vidas y conciencias somos “unos talibanes laicos”, que obstaculizamos su derecho a expresarse (¿?).

Desde que Carlos Salinas de Gortari reestableció las relaciones entre el Estado Mexicano y la Iglesia Católica, ésta ha querido retomar su lugar como rectora de la conciencia nacional. Ella se cree la única capacitada para decirnos cómo vivir y cómo pensar, y todos los que no queremos obedecerla somos unos dogmáticos fundamentalistas que atentan contra la democracia mexicana. Del mismo modo, intenta imponer un discurso histórico en el que aparecen como la institución que formó a México, y que ha sufrido los ataques de quienes la detestan.
Por todas estas cosas es fundamental que recordemos el 12 de julio. En 1859 el presidente Benito Juárez promulgó ese día las Leyes de Reforma. A partir de ese entonces los bienes del clero fueron nacionalizados, el Estado se separó de la Iglesia, Las monjas y frailes fueron exclaustrados y se extinguieron las corporaciones eclesiásticas, nació el registro civil para los actos de nacimiento, matrimonio y defunción, los cementerios fueron secularizados, y lo más importante: a partir de entonces cada mexicano cuenta con el derecho de creer o no en el Dios que más le convenga.

Como ya he dicho en otras ocasiones, la historia nos rodea y ésta sigue siendo un medio para legitimar acciones políticas de muy diferente índole. Más allá de La Academia está la sociedad, quien se merece contar con toda la información posible y de alta calidad para hacerse dueña de su destino. Si no conoce su historia, la sociedad puede caer en las garras de aquellos grupos que se valen de la distorsión del pasado para legitimarse en el presente y hacerse dueños del futuro nacional.

Por eso hay que recordar el 12 de julio. Porque desde ese día los mexicanos no tenemos que supeditar nuestras conciencias a ninguna institución religiosa y podemos convertirnos en los seres que nosotros queramos.

Ante aquellos que quieren dominarnos y nos llaman "talibanes laicos" cuando los criticamos, tenemos que oponer nuestro discurso y nuestras ganas de ser diferentes.

Este año se cumplen ciento cincuenta de la promulgación de las Leyes de Reforma. Es muy probable que el INEHRM organizará algún acto para celebrarlo, y otras instituciones seguramente harán lo mismo.

Pero lo que es realmente importante, es que cada ciudadano mexicano esté consciente de la trascendencia histórica de las Leyes de Reforma y que entienda de qué manera éstas lo protejen. Por eso también necesitamos historia, para darnos cuenta de cómo el pasado ha formado el piso sobre el que vivimos nuestro presente.

Recuerda recuerda, el 12 de julio.



23 de enero de 2009

Banderas para restañar heridas históricas

Alfonso de María y Campos, director general del INAH declaró a Reforma que el Museo del Ejército Español ya recibió la propuesta por parte de las autoridades mexicanas de escoger dos banderas de entre cinco que están en nuestro Museo Nacional de Historia.
En próximos días llegarán a México los enviados del Museo del Ejército para examinar las banderas españolas que están en nuestro país, para decidir cuáles quieren y formalizar la permuta de la que ya hablamos en este blog.
Yo creo que, tomando en cuenta los festejos de 2010, que México y España intercambien las banderas que capturaron durante la Guerra de Independencia es un buen paso para cerrar definitivamente las heridas que nos provocamos no sólo durante el periodo 1808-1821, sino más allá. Fernando VII no quiso ser Rey de México en 1821, lo que desarmó el primer proyecto político netamente mexicano y propició que Agustín de Iturbide se convirtiera en Emperador. Ocho años después Isidro Barradas comandó una expedición que intentó reconquistar nuestro país y fracasó estrepitosamente en Tampico. A cambio, el gobierno mexicano promulgó un edicto expulsando a todos los españoles que todavía residían en México, y que obviamente tenían familias, negocios, amigos y una vida hecha en nuestro país. A pesar de que en 1839 reestablecimos relaciones y recibimos al primer embajador español (Don Ángel Calderón de la Barca, acompañado de su famosa esposa Frances Erskine Inglis), el trato no fue siempre cordial. Escritores como Francisco Bulnes culparon a España de haber provocado la intervención francesa de 1862 y el Segundo Imperio Mexicano. Cuando Cuba se independizó de España en 1898, los mexicanos apoyamos a la nación caribeña (porque también existía en proyecto de anexarla a México, como alguna vez imaginó Agustín de Iturbide).
Tuvo que llegar la Guerra Civil Española para que esa relación comenzara a cambiar. Es cierto que en 1910 el marqués de Polavieja, embajador español en México, nos regresó el uniforme del Generalísimo José María Morelos y Pavón lo que fue un gesto de buena voluntad por parte de España; pero fue hasta el sexenio del Presidente Lázaro Cárdenas cuando la relación Mexico-España cambió. Los niños de Morelia y los grandes maestros que tuvimos en la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional y El Colegio de México son prueba de ello.
Sin embargo, también hay que decir que esa relación tampoco ha sido sencilla durante el siglo XX. Con Francisco Franco fue ambivalente: las relaciones diplomáticas eran mínimas, puesto que México reconocía al gobierno de la República Española (el cual se instaló en nuestro país), pero al mismo tiempo existía una fuerte relación económica y hasta mediática: no por nada tuvimos por aquí a Raphael, Rocío Durcal, Manolete, Rocío Jurado y hasta a Pili y Mili.Nosotros les mandamos a Enrique Guzmán, Jorge Negrete y María Félix.
En su libro El cactus y el olivo, Lorenzo Meyer señala que nuestra relación con España no ha sido fácil debido a la suma de indiferencias y rencores mutuos. No se hizo realidad el proyecto borbónico de llevar a los jóvenes novohispanos a la metrópoli para que se casaran con las hermosas españolas, y viceversa. No pudimos construir una comunidad económico-cultural como la que si tuvieron (y tienen) Estados Unidos e Inglaterra.
Es hasta ahora que empezamos a hacerlo. Por un lado, la revista Letras Libres tiene una edición española, pensada para que exista un diálogo entre los intelectuales de ambos lados del charco; por otra parte, las inversiones españolas en nuestro país y el resto de Latinoamérica son muy importantes.
Sin embargo, todavía no es suficiente. Falta una mayor voluntad de ambos lados para que esa relación se fortalezca, a pesar de los rencores pasados y los intereses presentes.
El intercambio de banderas podría ser un primer paso para lograrlo. El pasado siempre nos rodea, y 2010 puede ser una excelente oportunidad para enmendar los errores del ayer y construir un mañana más propicio para todos.

22 de enero de 2009

Los primeros pasos del comunismo en México

En el México del siglo XX, el comunismo fue un fantasma y una esperanza; el anticomunismo caló hondo en nuestro país, y al mismo tiempo las organizaciones impulsoras de esta doctrina política tuvieron un gran éxito. Al ser vecinos de la nación capitalista más importante del mundo, y al tener tantos problemas sociales, México aparecía como un país que tarde o temprano se alejaría del modelo estadounidense para sumarse al grupo de naciones que eran aliadas de la Unión Soviética.
A principios del siglo pasado, la Internacional Comunista intentó construir un movimiento de izquierda en nuestro país. entre 1919 y 1929, entre el final de la Primera Guerra Mundial y la gestación de la crisis económica y de los fundamentalismos políticos que azolaron Europa y el mundo años después, Moscú envió a México diferentes emisarios con la misión de formar un partido comunista que colaborara a destruir el capitalismo e instaurar el paraíso de los trabajadores.
Sin embargo, lo que la Internacional Comunista creía que sería el momento en el que las tensiones entre poseedores y desposeídos provocarían una revolución mundial, se quedó simplemente en una época difícil, caracterizada por la pobreza y el autoritarismo, pero que no llegó a fructificar de la manera en que ellos esperaban.
En el caso mexicano, los comunistas enviados por la Unión Soviética se encontraron con que ya existía un fuerte movimiento obrero desde el siglo XIX, acostumbrado a pelear por sus derechos, y quienes se involucraron con el bando vencedor de la Revolución Mexicana para crear las grandes centrales de trabajadores que todavía hoy influyen en la vida laboral mexicana.
De todo esto y mucho más nos platica Daniela Spenser en su nuevo libro, Los primeros tropiezos de la Internacional Comunista en México, editado por el CIESAS.
A partir de la revisión de documentos ubicados en los archivos soviéticos, Spenser replantea la historia de las relaciones entre la Revolución Mexicana y la Revolución Soviética, ofreciéndonos una nueva visión sobre este momento.
Su libro trata sobre el surgimiento de la Revolución de octubre y de la Internacional Comunista; la historia de México y de sus movimientos obreros durante el Porfiriato tardío, la fundación del Partido Comunista Mexicano, el contacto entre los comunistas mexicanos y la Internacional Comunista y su desencuento años más tarde.
El libro de Spenser es fundamental para comprender la historia obrera y del comunismo en México, y la forma como se imbricó con uno de los procesos históricos más importantes del siglo XX.
Para adquirir este libro, escribe a difusión@ciesas.edu.mx

21 de enero de 2009

Investigando historias de periodistas

Los historiadores hemos usado a los medios de comunicación como fuente para hacer nuestras investigaciones. Son miles los libros que se han escrito usando la información contenida en periódicos para ello. Sin embargo, el estudio de la prensa en sí es algo relativamente reciente.
A los investigadores del ser humano en el tiempo nos interesa cada vez más saber
cómo se han elaborado los diarios, qué tipo de relaciones se establecían entre los trabajadores de la prensa, cuáles eran los variados discursos que un sólo diario podía contener y la manera en que éstos cambiaron con el paso del tiempo.
Por supuesto que una parte fundamental del estudio historiográfico de la prensa radica en conocer sus relaciones con el Poder. Es muy interesante investigar los encuentros y desencuentros con los poderosos de su tiempo, y la manera como esta relación se institucionalizó hasta llegar a lo que vivimos el día de hoy.
Uno de los mejores lugares donde se investiga el pasado de la prensa mexicana es el seminario Periodismo, Historia y Sociedad en México, el cual tiene como sede en Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora y es coordinado por la Dra. Ana María Serna.
El seminario nació en 2005 como un intento de vincular a periodistas e historiadores interesados por analizar la evolución de la prensa en México. Este seminario se reune una vez al mes para discutir un texto enviado por alguno de los participantes. En estos cuatro años, ha contado con la participación de destacados historiadores y periodistas, como Antonio Saborit, Ricardo Pérez Montfort, Alberto del Castillo y Marco Lara Klahr, entre muchos otros. También participó Jacinto Rodríguez Munguía, presentando una parte de su famoso libro La otra guerra secreta: los archivos prohibidos de la prensa y el poder.
En el seminario se han analizado textos con muy diversos temas: ha habido sesiones sobre las historias de periódicos como Excélsior y Unomásuno, de revistas clásicas como Hoy y Rotofoto. También se han discutido avances de investigaciones sobre otra clase de temas, como la radio a principios del siglo XX, la difusion de las ideas liberales en México luego de la Guerra de Independencia, el Festival Musical de Avándaro de 1971 visto por la prensa de su tiempo, y otros más.
El seminario tiene por objetivo contribuir al estudio de la prensa mexicana y de este modo colaborar con publicaciones y proyectos que contribuyan a entender mejor cómo se ha desempeñado el oficio periodístico en nuestro país. Como señala Ana Serna: "creo que la prensa y el periodismo son herramientas esenciales para una sociedad democrática como la que estamos tratando de construir, y por eso espero que colaboremos a historiarlas".





20 de enero de 2009

Yo tengo un sueño...

Estoy feliz de unirme a ustedes hoy en lo que quedará en la historia como la mayor demostración por la libertad en la historia de nuestra nación.

Hace años, un gran americano, bajo cuya sombra simbólica nos paramos, firmó la Proclama de Emancipación. Este importante decreto se convirtió en un gran faro de esperanza para millones de esclavos negros que fueron cocinados en las llamas de la injusticia. Llegó como un amanecer de alegría para terminar la larga noche del cautiverio.

Pero 100 años después, debemos enfrentar el hecho trágico de que el negro todavía no es libre. Cien años después, la vida del negro es todavía minada por los grilletes de la discriminación. Cien años después, el negro vive en una solitaria isla de pobreza en medio de un vasto océano de prosperidad material. Cien años después el negro todavía languidece en los rincones de la sociedad estadounidense y se encuentra a sí mismo exiliado en su propia tierra.

Y así hemos venido aquí hoy para dramatizar una condición extrema. En un sentido llegamos a la capital de nuestra nación para cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y la Declaratoria de la Independencia, firmaban una promisoria nota de la que todo estadounidense sería el heredero. Esta nota era una promesa de que todos los hombres tendrían garantizados los derechos inalienables de "Vida, Libertad y la búsqueda de la Felicidad".

Es obvio hoy que Estados Unidos ha fallado en su promesa en lo que respecta a sus ciudadanos de color. En vez de honrar su obligación sagrada, Estados Unidos dio al negro un cheque sin valor que fue devuelto marcado "fondos insuficientes". Pero nos rehusamos a creer que el banco de la justicia está quebrado. Nos rehusamos a creer que no hay fondos en los grandes depósitos de oportunidad en esta nación. Entonces hemos venido a cobrar este cheque, un cheque que nos dará las riquezas de la libertad y la seguridad de la justicia.

También vinimos a este punto para recordarle de Estados Unidos de la feroz urgencia del ahora. Este no es tiempo para entrar en el lujo del enfriamiento o para tomar la droga tranquilizadora del gradualismo. Ahora es el tiempo de elevarnos del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el iluminado camino de la justicia racial. Ahora es el tiempo de elevar nuestra nación de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la sólida roca de la hermandad. Ahora es el tiempo de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios.

Sería fatal para la nación el no percatar la urgencia del momento. Este sofocante verano del legítimo descontento del negro no terminará hasta que venga un otoño revitalizador de libertad e igualdad. 1963 no es un fin, sino un principio. Aquellos que piensan que el negro sólo necesita evacuar frustración y que ahora permanecerá contento, tendrán un rudo despertar si la nación regresa a su rutina habitual.

No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que el negro tenga garantizados sus derechos de ciudadano. Los remolinos de la revuelta continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que emerja el esplendoroso día de la justicia.

Pero hay algo que debo decir a mi gente, que aguarda en el cálido umbral que lleva al palacio de la justicia: en el proceso de ganar nuestro justo lugar no deberemos ser culpables de hechos erróneos. No saciemos nuestra sed de libertad tomando de la copa de la amargura y el odio. Siempre debemos conducir nuestra lucha en el elevado plano de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en la violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas de la resistencia a la fuerza física con la fuerza del alma.

Esta nueva militancia maravillosa que ha abrazado a la comunidad negra no debe conducir a la desconfianza de los blancos, ya que muchos de nuestros hermanos blancos, como lo demuestra su presencia aquí hoy, se han dado cuenta de que su destino está atado a nuestro destino. Se han dado cuenta de que su libertad está ligada inextricablemente a nuestra libertad. No podemos caminar solos. Y a medida que caminemos, debemos hacernos la promesa de que marcharemos hacia el frente. No podemos volver atrás.

Existen aquellos que preguntan a quienes apoyan la lucha por derechos civiles: "¿Cuándo quedarán satisfechos?" Nunca estaremos satisfechos en tanto el negro sea víctima de los inimaginables horrores de la brutalidad policial. Nunca estaremos satisfechos en tanto nuestros cuerpos, pesados con la fatiga del viaje, no puedan acceder a alojamiento en los moteles de las carreteras y los hoteles de las ciudades. No estaremos satisfechos en tanto la movilidad básica del negro sea de un gueto pequeño a uno más grande. Nunca estaremos satisfechos en tanto a nuestros hijos les sea arrancado su ser y robada su dignidad por carteles que rezan: "Solamente para blancos". No podemos estar satisfechos y no estaremos satisfechos en tanto un negro de Mississippi no pueda votar y un negro en Nueva York crea que no tiene nada por qué votar. No, no estamos satisfechos, y no estaremos satisfechos hasta que la justicia nos caiga como una catarata y el bien como un torrente.

No olvido que muchos de ustedes están aquí tras pasar por grandes pruebas y tribulaciones. Algunos de ustedes apenas salieron de celdas angostas. Algunos de ustedes llegaron desde zonas donde su búsqueda de libertad los ha dejado golpeados por las tormentas de la persecución y sacudidos por los vientos de la brutalidad policial. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen su trabajo con la fe de que el sufrimiento sin recompensa asegura la redención.

Vuelvan a Mississippi, vuelvan a Alabama, regresen a Georgia, a Louisiana, a las zonas pobres y guetos de las ciudades norteñas, con la sabiduría de que de alguna forma esta situación puede ser y será cambiada.

No nos deleitemos en el valle de la desesperación. Les digo a ustedes hoy, mis amigos, que pese a todas las dificultades y frustraciones del momento, yo todavía tengo un sueño. Es un sueño arraigado profundamente en el sueño americano.

Yo tengo un sueño que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo, creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales.

Yo tengo un sueño que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad.

Yo tengo un sueño que un día incluso el estado de Mississippi, un estado desierto, sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia.

Yo tengo un sueño que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter.

¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo un sueño que un día, allá en Alabama, con sus racistas despiadados, con un gobernador cuyos labios gotean con las palabras de la interposición y la anulación; un día allí mismo en Alabama pequeños niños negros y pequeñas niñas negras serán capaces de unir sus manos con pequeños niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas.

¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo un sueño que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada, y toda la carne la verá al unísono.

Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la que regresaré al sur. Con esta fe seremos capaces de esculpir de la montaña de la desesperación una piedra de esperanza.

Con esta fe seremos capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de hermandad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a prisión juntos, de luchar por nuestra libertad juntos, con la certeza de que un día seremos libres.

Este será el día, este será el día en que todos los niños de Dios serán capaces de cantar con un nuevo significado: "Mi país, dulce tierra de libertad, sobre ti canto. Tierra donde mis padres murieron, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera, dejen resonar la libertad". Y si Estados Unidos va a convertirse en una gran nación, esto debe convertirse en realidad.

Entonces dejen resonar la libertad desde las prodigiosas cumbres de Nueva Hampshire. Dejen resonar la libertad desde las grandes montañas de Nueva York. Dejen resonar la libertad desde los Alleghenies de Pennsylvania! Dejen resonar la libertad desde los picos nevados de Colorado. Dejen resonar la libertad desde los curvados picos de California. Dejen resonar la libertad desde las montañas de piedra de Georgia. Dejen resonar la libertad de la montaña Lookout de Tennessee. Dejen resonar la libertad desde cada colina y cada topera de Mississippi, desde cada ladera, dejen resonar la libertad!

Y cuando esto ocurra, cuando dejemos resonar la libertad, cuando la dejemos resonar desde cada pueblo y cada caserío, desde cada estado y cada ciudad, seremos capaces de apresurar la llegada de ese día cuando todos los hijos de Dios, hombres negros y hombres blancos, judíos y gentiles, protestantes y católicos, serán capaces de unir sus manos y cantar las palabras de un viejo spiritual negro: "¡Por fin somos libres! ¡Por fin somos libres! Gracias a Dios todopoderoso, ¡por fin somos libres!"


Martin Luther King, 28 de agosto de 1963.


19 de enero de 2009

I do solemnly swear...


The Huffington Post es, de acuerdo al índice Technorati, el blog más visitado del mundo, con un índice de autoridad del 28,898 (el mío es de 3, para que te hagas una idea de lo que te estoy hablando).El Huffpost (como también le dicen) apoyó a Barack Obama desde el principio de su campaña presidencial, y como parte de los festejos de mañana, se le ocurrió una idea para involucrar a todos sus ciberlectores:
Hoy a las 12 de la noche, el Huffpost presentará en el Newseum de Washington un video que estuvo preparando desde hace algo más de un mes. Para hacerlo, le pidió a cada ciberlector que se videograbara a sí mismo pronunciando el juramento presidencial que mañana dirá Barack Obama.
La idea del Huffington Post es que, todos aquellos que votaron por Obama se consideren a sí mismos "Presidentes de Estados Unidos de América" y se comprometan a participar activamente para sacar al país del bache en el que se encuentran.
Aparte de que puede sonar como meramente un chiste, el Huffpost está colaborando en el esfuerzo por realmente "ciudadanizar" a los norteamericanos, volviéndolos partícipes y responsables de los actos que su gobierno lleve a cabo.
No tengo idea de hasta qué punto algo así pueda servir para que Estados Unidos termine con la crisis en la que vive, regrese a sus soldados de Irak y cambie la imagen que el resto del mundo tenemos sobre ellos. Pero no puedo negar que me llama mucho la atención la aplicación de una estrategia como esta para que los habitantes de Estados Unidos dejen de pensar que "el gobierno" es algo ajeno a ellos, y para que se den cuenta de que sólo cuando los ciudadanos participan realmente las cosas podrán cambiar.
Puede parecer muy iluso, pero creo que a los mexicanos no nos vendría mal involucrarnos en la política de nuestro país y hacer nuestras esas palabras que se repiten cada seis años: Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen...

¿Canjeando Banderas?

El periódico Reforma dio a conocer hoy una noticia muy interesante: México podría recuperar dos de las banderas originales que enarboló el ejército independentista en 1810, pero para lograrlo tendría que regresar a España otras dos banderas que el ejercito mexicano capturó en 1829.

Veamos primero los antecedentes: las banderas que México desea fueron enarboladas por la Compañía de Granaderos que era Capitaneada por Ignacio Allende, y formaron parte del movimiento independentista desde su inicio en 1810, hasta que Félix María Calleja, entonces comandante del ejército español, las capturó en la batalla de Puente de Calderón, el 17 de enero de 1811.

Estas banderas tienen en el anverso la imagen de la Virgen de Guadalupe, y en el reverso a San Miguel Arcángel.

Por su parte, a España le interesan mucho dos banderas que están en nuestro Museo Nacional de Historia: una que traía la expedición de Isidro Barradas en 1829, pero que al parecer es mucho más antigua, de 1715; y otra perteneciente a la Legión Real y que es de los siglos XVII o XVIII.

En 1910, con motivo de las fiestas del Centenario de la Independencia, el gobierno de España, representado por su embajador, el marqués de Polavieja, regresó a México el uniforme de campaña del generalísimo José María Morelos y Pavón, el cual fue capturado por los españoles en 1815.

Tomando este antecedente como base, el gobierno mexicano solicitó al presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que con motivo de los festejos de 2010, le regresara esas banderas.

El 22 de noviembre de 2007, el panista Luis Alberto Villarreal presentó un punto de acuerdo al Senado de la República, en el que se exhortaba al presidente Felipe Calderón para que solicitara al gobierno de España la devolución de las banderas, apelando a la “tradición” surgida en 1910 con el uniforme de Morelos. En junio de 2008, Calderón formalizó la solicitud en una visita de Estado a España.

El Ministerio de Defensa de España aceptó la solicitud, pero un grupo de historiadores y militares españoles se indignaron ante ello, debido a que esas banderas ya forman parte de la historia de España, y en todo caso, ellos consideran que lo pertinente sería hacer una permuta.

El historiador español Luis Sorando Muzás, autor del libro Banderas, Estandartes y Trofeos del Museo del Ejército, 1700-1843, señala que la decisión de Zapatero está inspirada en un interés meramente político, y que no toma en cuenta la historia de España.

Por el lado mexicano, la permuta podría darse, siempre y cuando el INAH analice la situación y presente su dictamen al presidente Calderón, quien es el único que podría autorizarlo.


Wasssup, Barack?

El 20 de diciembre de 1999, la compañía Anheuser-Busch, dueña de la cerveza Budweiser, lanzó un comercial que causó furor en el público norteamericano:



El comercial fue escrito y dirigido por Charles Stone, y se basó en un cortometraje que había realizado anteriormente. Wasssup? fue todo un éxito, estuvo al aire durante tres años, inspiró muchas versiones, se ganó el Gran Premio Clío y el Grand Prix del Festival de Cannes.
Programas como Los Simpson, South Park, Teletubbies, Saturday Night Live, y la película Scary Movie, hicieron sus propias parodias de Wasssup?
Ocho años después, el director Charles Stone reunió al elenco original para hacer una nueva versión, en la que cuenta lo que ocurrió con los chicos de Wasssup?:



Para mucha gente en todo el planeta hoy se acaban ocho años de oscuridad. Barack Obama se ha convertido en un símbolo de esperanza, no sólo para Estados Unidos sino también para el resto del mundo. No será fácil resolver todos los problemas (de hecho, muchos permanecerán durante décadas), pero por primera vez en mucho, mucho tiempo, millones de personas en todas partes están contentas, porque un afroamericano se convertirá mañana en presidente de los Estados Unidos de América.
Barack Obama no va a resolver nuestros problemas; eso es responsabilidad nuestra. Pero si Obama logra ser un buen presidente de su país, tan sólo eso nos ayudaría enormemente.
Yo también soy de los que estamos contentos por lo que ocurrirá mañana, y por que estamos viviendo un momento que no sólo formará parte del pasado: también se convertirá en parte de la Historia. Wasssup, Barack? "Change..."

17 de enero de 2009

Javier Garciadiego: conversando sobre Historia.


En esta ocasión, tuve el honor de platicar con uno de los historiadores mexicanos más importantes de nuestro tiempo. El Dr. Javier Garciadiego, presidente de El Colegio de México, para charlar, junto con Yuriria Contreras y la productora Silvia Ramírez, sobre uno de los proyectos para difundir el pasado de nuestro país que más éxito tienen en este momento: el programa de radio Conversaciones Sobre Historia.

Este programa surgió luego del fallecimiento de otro gran historiador mexicano: Gastón García Cantú; quien tenía un espacio en el Instituto Mexicano de la Radio (IMER) llamado Conversaciones.

"El programa de García Cantú duró aproximadamente diez años-dice Garciadiego- hasta su fallecimiento en abril de 2004".

En ese momento, el IMER, casa productora del programa, le propuso al Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM) que el espacio tuviera otro conductor, ya que contaba con muchos radioescuchas.

En ese momento, Garciadiego era el director del INEHRM y pensó que era buena idea conservar el programa, aunque no sabía a quién proponer para que lo condujera. Ana Cecilia Terrazas, funcionaria del IMER le sugirió que él lo hiciera. "Yo no tenía ninguna experiencia en los medios de comunicación, jamás había entrado a una cabina de radio, y de repente me encontré conduciendo un programa".

Con el apoyo de una de las voces más famosas en la radio pública de los últimos 20 años, Yuriria Contreras, y la producción de Silvia Ramírez, Garciadiego aceptó la oferta y el sábado 1 de mayo de 2004 nació Conversaciones sobre Historia.

Al comenzar el programa, Yuriria Contreras y Silvia Ramírez se encontraron con un gran historiador, muy respetado en el campo académico, pero que nunca había trabajado en los medios de comunicación.

Sin embargo, eso no fue ningún problema para que el programa encontrara su ritmo.

"Yo le dije –recuerda Silvia Ramírez-, mire Dr. usted ha dado clases durante muchos años. Haga de cuenta que está dando una clase más y que todos los radioescuchas son sus alumnos. Sólo tenga cuidado en usar frases cortas, palabras sencillas y no dé demasiados datos para que el público no se confunda”

No se trataba tan sólo de repetir el modelo que había usado don Gastón García Cantú durante varios años. El anterior programa estaba basado en la capacidad que tenía don Gastón para hablar de muy diferentes temas, algo que Garciadiego prefirió no imitar.

"Don Gastón hablaba prácticamente de cualquier tema. Cada sábado platicaba sobre algo distinto, imbricando muchas veces al presente con el pasado. Yo no puedo hacer eso, no es mi estilo".

En cambio, Garciadiego ofreció al IMER algo distinto: hacer una historia cronológica de la Revolución Mexicana, en donde se examinara con detalle los aspectos políticos, económicos y sociales de esa etapa. A partir de entonces, Conversaciones sobre Historia ha analizado el Porfiriato, el Maderismo, las figuras de Zapata, Villa y Carranza, y muchos otros aspectos sobre esa etapa de la historia de México.

“Sentí una enorme responsabilidad al sentarme el primer día y estar ante el micrófono, y la sigo sintiendo. Cuando uno sabe que lo están escuchando decenas o centenas de miles de personas uno debe ser muy responsable y balanceado en sus juicios; ni condenar en exceso a ciertos personajes que te resultan antipáticos, ni ensalzar a aquellos con los que simpatizas”.

Y es que Conversaciones sobre Historia cuenta con un público muy fiel, y al mismo tiempo muy exigente, que constantemente hace preguntas sobre lo que Garciadiego está platicando.

“Por esa razón debo ser muy balanceado, muy maduro en mis juicios y muy riguroso con los datos. Jamás puedo improvisar, prefiero decirle al público que me pregunta que no tengo la respuesta, pero la próxima semana lo contestaré”.

Para realizar el programa, Garciadiego destina los viernes por la tarde a escribir el guión de cada sábado.

“El programa lo preparo los viernes en la tarde. Salgo del Colegio de México temprano y le dedico tres o cuatro horas a preparar el programa, me gusta hacerlo desde las cinco hasta antes de cenar, y luego el sábado me levanto muy temprano, como a las seis para darle una repasada. Si no dispongo del viernes en la tarde, entonces me desvelo preparándolo”.

Cada programa exige un guión de entre cinco y seis páginas, y en los casi cinco años de trabajo, ha escrito casi dos mil páginas, que espera convertir pronto en un libro.

El principio del programa no fue sencillo. El público constantemente llamaba para decir que extrañaba a don Gastón, igual que Garciadiego.

“Fue mi maestro, mi director de tesis de licenciatura y lo quise mucho”

Pero poco a poco el programa agarró su ritmo, hasta volverse en uno de los más exitosos que produce el IMER.

Si bien el peso del programa lo lleva Garciadiego, un elemento muy importante es Yuriria Contreras, una locutora con una gran experiencia en los medios de comunicación, quien participa en Conversaciones sobre Historia desde su inicio en 2004.

“Yo fui invitada a trabajar en este programa, y desde que hicimos el piloto supe que esto era justamente lo que quería hacer”.

“Disfruto mucho el trabajar con el Dr. Garciadiego, ya que hacemos un programa en el que una persona con un gran conocimiento lo pone a disposición del público, quien lo retribuye con sus llamadas y preguntas.”

“En este caso –dice Yuriria Contreras- a mí me toca hacer el papel de conductora, pero de una forma discreta, puesto que el rol principal es del Dr. Garciadiego. Yo lo que hago es establecer un vínculo con el público al dar los teléfonos, leer los recados que recibimos, a veces aclarar algún término usado por el Dr. y cosas así, pero mi participación en realidad es mínima”.

Desde que comenzó a planearse este programa, Garciadiego dejó claro que Conversaciones sobre Historia no trataría sobre el presente de México.

“El IMER tiene un gran equipo de politólogos, sociólogos, internacionalistas y economistas que aborda esos temas en los noticiarios del Instituto. Yo prefiero enfocarme en la historia”

“En algunos momentos he abordado historiográficamente los problemas del presente mexicano. En 2006, por ejemplo, dediqué varios programas a platicar sobre la historia electoral mexicana durante el siglo XX”

“Sin embargo, siento con orgullo que al público le satisfacen mis explicaciones históricas, pero mis explicaciones políticas les resultan muy polémicas. Inmediatamente mis radioescuchas me conminan a que vuelva a la historia”.

En algunas ocasiones, Garciadiego ha tenido que ausentarse del programa por motivos personales o laborales.

“Antes grabábamos el programa, pero nos dimos cuenta de que a la gente le gusta que lo hagamos en vivo, porque puede participar”

Entonces, decidieron repetir aquellos programas que habían tenido éxito. Sin embargo, desde hace tiempo, Garciadiego y sus productores han encontrado una tercera opción que les ha resultado más conveniente: vía el INEHRM, han invitado a otros historiadores para que se encarguen del programa durante las ausencias de su conductor titular.

“Esta solución la pudimos aplicar gracias a José Manuel Villalpando, director del INEHRM, quien propone a los historiadores que cubren alguna de las sesiones cuando yo no estoy. De esa forma el programa sigue transmitiéndose en vivo, y vamos preparando a nuevos difusores de la historia, para cuando yo me retire definitivamente de él”.

Garciadiego considera que el programa podría seguir luego de los festejos por el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, en 2010. Pero tiene muy claro cuál es su límite historiográfico.

“He pensado en no ir más allá del Postcardenismo. Quizá aborde un poco sobre la transición en el sistema político mexicano con Manuel Ávila Camacho, pero de ninguna manera abordaría a Alemán o los presidentes subsiguientes, por la simple razón de que no conozco a profundidad esos periodos, no me sentiría capaz de mantener un programa con la calidad que hemos tenido hasta ahora”.

Cuando ese momento llegue, dice Garciadiego, el programa podría recomenzar analizando con otras perspectivas al Porfiriato y la Revolución Mexicana, o podría comenzar uno nuevo, con otro historiador que conociera ampliamente la etapa contemporánea de México. Pero eso dependerá de los intereses de las casas productoras de Conversaciones sobre Historia: el IMER y el INEHRM.

El programa de Javier Garciadiego se ha distinguido por el alto nivel con el que maneja los temas, y el lenguaje sencillo que utiliza para interesar a su público.

“Para mí, la difusión de la historia no es hablar de hechos triviales. En mis programas jamás hablaré de página roja, sexo o corrupción desde una perspectiva amarillista. Yo considero que la difusión de la historia no es buscar los temas fáciles y accesibles, sino hacer asimilables y comprensibles los procesos complejos”.

La censura jamás ha irrumpido en el programa. Garciadiego ha tenido completa libertad para hablar sobre los personajes de la Revolución, lo que le ha traído la satisfacción de ser reconocido y apreciado por sus radioescuchas.

“A veces, luego de dar conferencias o presentar libros, la gente se me acerca para decirme que escuchan el programa y me felicitan, eso es muy halagador para mí”.

Y este público tiene sus preferencias históricas. Garciadiego me comenta que la Revolución Mexicana, especialmente su lado militar, llama mucho la atención de los radioescuchas. La expedición Pershing tuvo más impacto en el programa que la Guerra Cristera.

Y por el lado de los personajes, los luchadores sociales son más favorecidos que los “constructores de instituciones”. Villa, Zapata y Flores Magón tienen un mucho mejor recibimiento que Carranza, Obregón o Calles.

“La antipatía por Calles y Obregón es increíble. Recibimos muchas llamadas diciéndonos que no deberíamos hablar de ellos porque fueron unos dictadores petulantes”

Obviamente, la historia que cuenta Garciadiego en su programa incluye a todos estos personajes y muchos más, porque su objetivo es contribuir a un mejor conocimiento y comprensión de la historia mexicana.

“Me gustaría que la radio pública contara con más programas sobre historia. Ya tenemos El Siglo XIX, de José Manuel Villalpando, y el mío, sobre Revolución Mexicana; pero nos hacen falta programas sobre historia prehispánica, colonial, contemporánea; y también acerca de la historia de otros tiempos y lugares. Estoy seguro de que un programa sobre la Grecia Clásica o sobre Egipto sería todo un éxito”.

Y es que la radio, finaliza Garciadiego, es un excelente medio para difundir ideas, y de ese modo contribuir para que este país tenga un mayor conocimiento de su pasado.

Por su parte, Yuriria Contreras menciona: “yo creo que el público está ávido de escuchar este tipo de programas, y qué mejor que lo haga un investigador apasionado de su trabajo y que lo brinda con cariño a sus radioescuchas”.

Si alguna vez no lo has escuchado, te recomiendo ampliamente que lo hagas. Conversaciones sobre Historia se transmite todos los sábados a las 9 am por Horizonte, 107.9 FM y por XEB, 1220 AM, y lo puedes escuchar también en su página web, además de que puedes oír y bajar sus emisiones anteriores en la página del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México.